Un contrato de arrendamiento debe hacer más que identificar el alquiler y la dirección. Debe explicar cómo funcionará la relación día a día y qué sucede si no se cumplen las expectativas.
¿Quién es responsable de las reparaciones?
Las obligaciones de mantenimiento deben ser específicas. El contrato de arrendamiento debe explicar quién se encarga de las reparaciones rutinarias, los sistemas principales, el cumplimiento de los códigos, las áreas comunes y los daños causados por el inquilino, el arrendador o terceros.
¿Cómo se entregan las notificaciones?
Las disposiciones sobre notificación son importantes. Un contrato de arrendamiento debe identificar a dónde se envían las notificaciones, si se permite el correo electrónico y cuándo se considera recibida la notificación. Esto puede afectar los plazos y los derechos de incumplimiento.
¿Qué sucede si hay un incumplimiento?
Los arrendadores y los inquilinos deben comprender los períodos de subsanación, las tarifas por demora, los derechos de rescisión, las disposiciones sobre honorarios de abogados y cualquier recurso especial antes de firmar el contrato de arrendamiento.
Esta información es general y puede no aplicarse a todos los arrendamientos. Una revisión legal puede ayudar a aclarar los derechos y obligaciones antes de que surja una disputa.



